La vulnerabilidad significa que podemos ser dañadas tanto física como emocionalmente y eso es algo que por supuesto, queremos evitar. Pero la vulnerabilidad va de la mano de nuestra humanidad. Es así, somos humanas, somos vulnerables. Muchas veces confundimos sentirnos vulnerables, inseguras, con miedos, con una niña interna herida a la que hay que sanar y reparar inmediatamente. En este audio vamos a indagar cómo abrazar esa parte nuestra sensible y frágil sin enredarnos en la supuesta madurez que ya tendría que tener nuestra niña interior. Porque como dijo una compañera con la que tuve el placer de coincidir en un encuentro «La niña siempre es vulnerable».
Habíamos conectado y, de repente, desaparece
Empiezas a conocer a alguien, parece que va todo bien, demuestra interés, incluso, dirías que mucho interés. Sin embargo, un día, desaparece, no escribe más,